EL SALVADOR: Por una alternativa de izquierda

Entrevista con el analista político salvadoreño Dagoberto Gutiérrez

por Fernando de Dios, ContraPunto

Buscando un análisis alternativo de los resultados de las elecciones legislativas y municipales del pasado 11 de marzo, fuimos a conversar con el ex jefe guerrillero y actual analista político Dagoberto Gutiérrez, quien nos recibió amablemente en su modesto despacho en la Universidad Luterana de El Salvador.

Y en efecto, su visión es alternativa, pues pone el lente no sobre quién obtuvo más o menos votos, sino sobre las personas que no fueron a votar, algo más del 50 por ciento del electorado.

Gutiérrez anuncia que el movimiento al que pertenece creará un partido que participará las elecciones 2014
Esa masa de abstencionismo es en opinión de Gutiérrez sobre la que hay que trabajar para proponerle una alternativa realmente de izquierda, que recoja una nueva forma de Estado, una nueva relación con la economía, con el medio ambiente, con la cultura, con nuestros vecinos y con el resto del mundo.

Una alternativa, en definitiva, que se centre no en el progreso y el desarrollo, sino en cómo hacer para que este país y su ciudadanía sobrevivan.

Para ello, anuncia que el movimiento social del que es parte por medio del Movimiento por la Democracia Participativa (MDP) formará un partido político formal que se presentará a las elecciones de 2014.

En esa carrera, en la que es consciente de que parten en desventaja, afirma que no competirán, sino que confrontarán, con ideas, el modelo de Estado y democracia que los demás partidos defienden.

¿Cuál es su análisis de los resultados obtenidos por el Frente en estas pasadas elecciones?

Todos los eventos electorales tienen un determinado contexto político. Lo electoral depende de su contexto. En lo electoral pareciera que lo central es el voto, pero el voto ha sido vaciado de todo poder, de tal manera que puede ser convertido en un procedimiento administrativo. Sin embargo, cada vez se comprueba que la gente está aprendiendo a usar el voto, ese voto vaciado de poder. Y la gente usa el voto votando, pero también usa el voto no votando.

En este episodio la gente demostró que está aprendiendo a usar el voto. Teórica, filosófica y jurídicamente se ha establecido el voto como deber. Esta es un trampa jurídica, porque nadie lucha para que le impongan deberes, sino para conseguir derechos. El pueblo luchó para tener el derecho de votar. En el fondo era el derecho a participar en el proceso de toma de decisiones que le afectan. Pero el poder le da el derecho pero se lo impone como deber, eso demuestra la dualidad de esa figura.

En este evento la gente usó el voto no votando.

Estamos hablando de más o menos la mitad de la población qué no fue a votar. ¿Cómo cree que está configurada esa masa de no votantes?

Ajá, por eso estamos hablando de la gente, no del pueblo. Son dos categorías. La clave, el nido donde se asienta la libertad es en la gente; la gente es el ser humano de carne y hueso, el que sufre, el que sueña, el que llora, el que quiere; el pueblo es el súbdito de un Estado, el pueblo es una categoría jurídica. Hay un momento en el que la gente se convierte en pueblo, pero eso lo hace el Estado, porque el Estado necesita súbditos que voten, entre otras cosas para renovar los equipos gobernantes.

Aquí es la gente. Y en la gente hay una variedad de motivos, en la medida que hay una variedad de intereses.

Una parte de la gente decidió que en esta coyuntura no había por quién votar. Esa es una increíble decisión política: no hay por quién votar. Otros decidieron que no volverían a votar por los que habían votado hace tres años. Otros deciden votar castigando a aquellos por los que habían votado en años anteriores.

Cuando decimos que la gente decide usar el voto no votando, en realidad estamos registrando decisiones políticas.

Es una decisión política de inconformidad con el sistema bastante radical. También es muy silenciosa, no se suele tener en cuenta los que no votaron y además se les suele decir que si no votaron no se pueden quejar después.

La gente que no vota está fuera del juego. El que no vota permite que otros decidan. Ocurre que no es así, esto es un planteamiento teórico. José Saramago lo trabaja en un libro que se llama Ensayo sobre la lucidez. La gente que no vota está jugando el juego pero con otras reglas.

De hecho hace uso de reglas que son parte del juego pero de una forma que no le gusta a quien ha planteado el juego.

Y a quien necesita que la gente participe en una política que no es la política de la gente. Y la gente decide usar ese voto de acuerdo a sus intereses. Pero ésa no es la regla del juego. Es un desorden dentro del orden. El orden determina que la gente debe votar, debe, pero la gente toma otra decisión y decide hacer el desorden no votando. Cuando la gente no vota el edificio se estremece. Esto quiere decir que el poder de la gente aumenta cuando no vota.

Antes de las elecciones se planteó un debate, sobre todo entre gente de izquierda, sobre qué suponía no ir a votar. Quien quiere que el FMLN tenga más poder decía que eso iba a beneficiar a la derecha. De hecho, el resultado del Frente tiene que ver con que mucha de la gente que antes votó por ese partido no ha ido a votar, sobre todo en el Área Metropolitana de San Salvador.

Los votos para ARENA no han aumentado significativamente. No se trata que la derecha ha aumentado, para nada, se trata de que los votos que obtuvo el partido FMLN se redujeron. Hay que saber que en la elección anterior una parte votó por Mauricio y no por el FMN; otros votaron por el FMLN y no por Mauricio; y otros votaron no por Mauricio ni por el FMLN, sino contra ARENA.

Una parte de ésos decidió no darle de nuevo el voto a esa gente. No es que esa votación se fue para ARENA. Estamos ante un voto de calidad política y ante un momento de sabiduría política de la gente.

También hay quien lo llama voto de castigo.

Sí, podría calificarse como un voto de castigo, que es un voto fino, que no significa una derechización del votante, para nada, porque eso significaría un aumento expresivo del voto de la derecha y éste no ha aumentado de forma significativa. No hay una derechización.

En este evento hay una derecha real y una izquierda formal. Este es un punto de partida del análisis. La política del FMLN no es una política de izquierdas. Ocurre que uno es lo que hace, no lo que dice. En el caso de un partido político es lo que hace como política. La política del partido FMLN no es de izquierda, sino de derecha. Entonces estamos aquí estamos ante dos derechas, una derecha real y una izquierda formal.

Aquí hay dos sorpresas. Una sorpresa electoral de parte del FMLN, que no esperaban ese resultado. Pero también hayfrontdago una sorpresa electoral por parte de ARENA, que tampoco esperaba ese resultado. ARENA no ha hecho nada para merecer ese resultado, no ha movido ni su discurso, ni su política, ni su cúpula. Todo este resultado lo ha trabajado el partido FMLN. Los candidatos de ARENA que han ganado no son la flor de los candidatos, y no esperaban ganar. Me estoy refiriendo a las alcaldías de la zona metropolitana de San Salvador. Sorpresa de la derecha y sorpresa del partido FMLN que es justamente el uso del voto de la gente el que ha determinado. Para el partido FMLN el golpe es fuerte y para ARENA el botín es grande.

Volviendo al tema del abstencionismo, es algo que ocurre en la mayoría de democracias de este tipo en todo el mundo. Mucha gente decide no votar porque no le interesa o porque no ve opciones que le representen. ¿Cómo aprovechar ese caudal, cómo hacer que todo ese caudal de gente, mucha de ella de izquierda, se refleje en el mapa político real? Digo esto porque al final, la realidad es que ARENA tiene más poder para legislar, es decir, la derecha.

Lo que está planteado en esta coyuntura es el tema de la alternativa, y eso tiene que ver con el movimiento popular. Se necesita una alternativa de izquierda, pero de izquierda de verdad, política y filosóficamente, que construya un camino alternativo a esto. Para El Salvador el problema no está planteado ni en términos de progreso ni en términos de desarrollo, ése es el discurso del Banco Mundial y del FMI. El problema para nosotros es cómo sobrevivimos. Habrá otros países donde el problema es el desarrollo, han de haber, pero para nosotros es cómo sobrevivimos sin agricultura, sin agua, sin ciencia, sin tecnología.

Con remesas, de momento.

Con remesas de momento, amenazadas por la crisis de los gringos. Entonces, todo eso determina un camino. Esto pasa por el 2014 y la lucha del 2014 empezó la noche del 11 de marzo, ya estamos en eso.

Saca la comenzó antes.

Sí, lo cual es correcto. Él ya la empezó. Aquí aparece la amenaza del bipartidismo. ARENA y el FMLN son las dos vigas maestras que sostienen en régimen, por eso las afectaciones son comunes y la figura del bipartidismo es la mayor amenaza que se cierne sobre el proceso político.

Para el movimiento popular el tema está planteado en términos de una alternativa de izquierda y esto supone dos piezas, por un lado el movimiento popular y por otro un instrumento legal, partidario propio que le permita participar en el 2014. Éste es el camino. Pero en ese juego el movimiento popular tiene un instrumento partidario, no se convierte en instrumento del partido. Esto supone trabajar con suficiente tiempo, que no es muy abundante, en la elaboración de un planteamiento político que recoja el fundamento de un nuevo Estado.

Entonces, usted está planteando seguir las reglas del juego para cambiar el juego.

Claro, porque no se pueden inventar otras reglas. Es adentro, pero un nuevo Estado, que contenga una nueva relación con la economía, con la democracia, con la naturaleza, si somos el país más vulnerable del mundo hay que tomar políticas en relación con eso; una nueva relación con el género, una nueva relación con la cultura, con el mercado, con Centroamérica, que es el terreno geopolítico nuestro; una nueva relación con América Latina, con Estados Unidos y con el mundo. Esto es un nuevo Estado.

Es una alternativa. Pero decía usted antes que no hay mucho tiempo. En este país los eventos electorales son muy seguidos, acabó la elección del 11 de marzo y empieza la campaña para la siguiente. En esa vorágine electoral, ¿cómo encontrar tiempo para hacer ese planteamiento, para debatirlo?

Es que lo estamos trabajando desde mucho antes de esto, por eso te lo he dicho en dos minutos, pero este es un proceso largo.

Está hablando de su trabajo dentro del Movimiento por la Democracia Participativa (MDP) y la Tendencia Revolucionaria (TR). Y dice que necesitan un instrumento partidario. ¿Lo van a presentar y a configurar de forma legal para 2014?

Por supuesto, en estos meses, ya estamos en eso. Y la figura que vos usás, vorágine electoral, hay una vorágine electoral y en realidad las elecciones no resuelven los problemas fundamentales de la gente, y lo maravilloso es que hoy, en esta crisis del capitalismo global, tampoco resuelven los problemas de los partidos políticos. Los partidos políticos en todo el mundo tienen una piscina, que son las elecciones, y tratan de llevar a los seres humanos a que se bañen en esa piscina, y a eso le llaman democracia.

Nosotros establecemos la diferencia entre lo político y lo electoral. Así como la establecemos entre el Estado y el gobierno. En lo electoral se resuelve el gobierno, pero lo electoral no se mete con el Estado. El problema de las sociedades es el Estado, no el gobierno. Cambian los gobiernos pero no resuelven los problemas. Las elecciones sirven para eso.

Ahora, en el caso de nuestro país lo que está planteando es el fin del Estado liberal. Éste se monta en 1886 con la Constitución de ese año, sufre un traspiés en 1950 y es el que se mantiene. Ese Estado no debe ser el mismo, si vamos a sobrevivir como sociedad no puede ser el mismo, debe cambiar. Esto es poner el dedo en la llaga.

Usted dice que el problema no es el gobierno, pero en esta carrera para 2014 se plantea a tres bandas, algo que no es normal. ARENA parece que tiene prácticamente su candidato en Norman Quijano, el FMLN aun no se sabe y después aparece el ex presidente Saca. ¿Qué cree que puede ocurrir?

En la elección del 11 de marzo la gente fijó posición frente al partido FMLN, más que frente al gobierno. Por eso es que Mauricio no ha opinado. Además el partido FMLN no es el partido del presidente, y el presidente no es el presidente del FMLN. Esto es una cosa kafkiana.

Ahora bien, de aquí en adelante hay que partir de que en términos electorales es el partido GANA el que resulta electoralmente ganador en las pasadas elecciones. Tiene votos propios, es la tercera fuerza, tiene posibilidad de aumentar su número de diputados y ya lo vamos a ver. Lo que tienen hoy no lo tenían antes y como ellos bien dicen son sus votos.

Ya están delineadas las candidaturas, pero en el horizonte no aparecen disputas de fondo sobre el país, que es lo que políticamente está planteado. Ese es el verdadero problema político, pero eso no está en la cabeza de ninguno de los partidos, porque los partidos funcionan como bandas. Entonces, aparecen varias bandas. Uno que va a llevar a Tony Saca, ahí está el presidente y ya uno sabe lo que eso significa. Dos, en el caso de ARENA el tema es más complejo, porque la victoria electoral del Norman lo catapulta como candidato presidencial, sí, pero de Armando (Calderón Sol). Para ARENA el tema es complejo. Por eso es que Norman se está presentando como líder, y cuando un líder se presenta como líder, ya vos sabés que no es líder, porque líder es el que no quiere serlo. ¿Dónde están los líderes? Hay que leer la biblia hebrea. Moisés no quería, pero el pueblo al final dijo, ése es el líder. Aquél que quiere ser líder y quiere que le reconozcan como líder, ése no es el líder. Eso pasa con Norman, que debería leer el Éxodo. Para ARENA, repito, el tema es complejo, y esta victoria electoral le complica las cosas a ARENA en su interior. En cuanto al partido FMLN igual. Este resultado afecta a la cúpula.

Usted dice que ya van a formar un partido. Ustedes en 2009 apoyaron la candidatura de Mauricio Funes y el cambio que se anunció…

Totalmente, yo dije en la televisión que iba a votar por Mauricio, y si se presentara otra vez esa coyuntura volviera a votar por Mauricio. La derrota electoral de ARENA, ése era el punto, no la derrota política de la derecha, ése es otro tema.

Pero hoy ya no apoyan al FMLN, ya no hay que derrotar a ARENA, porque piensan que hay que dar un paso más. ¿Pero hay alguna posibilidad de hacer eso sin contar con el FMLN?

Eso es lo que vamos a hacer.

Una de las cosas que siempre se reprocha al FMLN es que se ha alejado del movimiento social, del que ustedes forman parte. ¿El movimiento social está totalmente desvinculado del FMLN?

Desde hace años.

¿Y hoy ya tiene capacidad para proponer una alternativa?

Estamos avanzando hacia eso. Y justamente vamos a proponer esa alternativa.

Hablábamos antes del MDP y la TR, ¿qué hay del movimiento sindical?

Está dentro del MDP. Y es más, vamos a defender los puestos de trabajo de los empleados municipales de las alcaldías. Ahí viene un tema muy dramático y conflictivo, son miles de gentes.

Lo primero que han dicho los nuevos alcaldes es que hay demasiados empleados.

Esa es la entrada, entonces vamos a defender los puestos de esa gente. Eso empieza ya esta semana.

El FMLN se arroga normalmente la representatividad del pueblo. ¿Cómo diferenciarse del FMLN como un movimiento de izquierda?

Nosotros no tenemos problema con la representatividad, no pensamos representar a nadie, sino hablar desde; desde dónde hablamos nosotros, desde dónde actuamos. Porque eso de la representación es justamente lo que está en crisis. ¿Qué vale la representatividad en el mundo de hoy? No vale nada.

Pero Wiliam Huezo, su candidato independiente…

Ninguno, ninguno. Pero mirá cuántos votos obtuvo.

Sí, pero no fueron suficientes.

No fue suficiente, no.

¿Fue un problema de espacio?

Claro.

Y en ese sentido, ¿cómo piensan trabajar para ganar ese espacio, para incidir en la gente?

Es que prácticamente es la gente la que nos está empujando. Nosotros nos estamos moviendo bajo presión de la gente. Es la gente la que nos está diciendo, hagamos esto, hagamos la alternativa.

Por supuesto que se trata de entrar en una cancha electoral donde hay bastantes desventajas. Ya lo hemos hecho en otros años y en otras décadas y nosotros vamos a hacer acopio de esa experiencia, apoyándonos siempre en la sabiduría de la gente. Nosotros no vamos a competir, vamos a confrontar. Desde el momento en que en una campaña electoral vos hacés una campaña política, ya estás confrontando.

Y como esta es una sociedad que sufre una crisis histórica, lo mismo que el planeta, y los seres humanos necesitan luz que alumbre el camino, que nos diga para dónde vamos, nosotros vamos a incorporarnos sin competir. Porque una campaña política no es competencia; una campaña electoral sí es competencia.

Por ejemplo, una carrera es competencia porque todos los corredores tienen la misma meta, la mima salida, las mismas reglas, la misma pista. Pero una confrontación no. Es la diferencia de las dos figuras. Cuando lo político irrumpe en lo electoral desaparece la competencia y llega la confrontación. Si en una campaña electoral se plantea por ejemplo el problema de la democracia, eso ya no es competencia, ahí estás tocando la esencia del asunto. Mira las campañas de mercado que hicieron los partidos, todos, puro mercado, y mirá la gente cómo lo sancionó, no votando, ¡ve qué maravilloso!

El movimiento social confronta, pero necesita un trabajo teórico, de creación de ideas, porque son la base de todo esto, las que construyen una alternativa. ¿Está ese trabajo hecho?

Está en buen camino, llamémosle trabajo semiótico. Nosotros los salvadoreños que amamos este país hasta la muerte, que además este país es el único lugar del mundo donde uno es uno, necesitamos ideas. Hay una clase dominante estúpida, que solo es audaz para hacer pisto. Eso pasa en todo el mundo, las burguesías estúpidas, mirá lo que ocurre en Europa, salvando a los bancos a costa de la gente. Aquí se necesitan justamente ideas, y una idea es como una luz en la oscuridad. Es necesario, es lo que necesita la sociedad.

¿Y cómo van a hacer para llevar esas ideas a la gente?

Estamos en eso. Estamos resolviendo la relación entre la profundidad y la extensión. Este es un movimiento que tiene que ser extenso, muy extenso, pero sin dejar de ser profundo. Debe salvaguardar sus contenidos políticos, de tal manera que los problemas reales de nuestra sociedad se pongan en los andenes. Pero tiene que ser extenso, de número, de masa, sin perder calidad. Ése es el problema y en eso estamos. Y estamos siendo empujados por la gente, para que entremos a eso.

Cuando vos ves lo que ocurrió en las elecciones, ese comportamiento de la gente, eso tiene profundidad, esa decisión de la gente es como una incisión quirúrgica, con bisturí. ARENA no aumenta su votación y no fueron a votar, castigaron al Frente. Es decir, hay cabeza política.

Para terminar, le quiero preguntar sobre una cuestión distinta. Hace poco entrevistamos al coordinador general del FMLN, Medardo González, que nos planteó la necesidad de que en El Salvador se imite de alguna manera lo que está haciendo el Frente Sandinista en Nicaragua, es decir, pactar con los empresarios para mantenerse en el poder y abrirse a relaciones con el ALBA a la vez que no se rompe del todo con el Banco Mundial, el FMI y Estados Unidos. ¿Qué opinión le merece, cree que es adecuado y factible en El Salvador algo así?

Aquí hay dos universos, uno es la filosofía y otro es la política. La filosofía del partido FMLN es la misma del Frente Sandinista, que consiste en que yo soy de izquierda pero me hago millonario, como los burgueses. Y después me hago burgués como los millonarios. Sin embargo, yo soy un millonario y un burgués pero de izquierda. Entonces, en mi calidad de burgués y millonario, yo negocio con los millonarios de este país, con los empresarios, de tú a tú. Pero en mi calidad de izquierda me entiendo con las masas populares y protejo a los millonarios y los burgueses de las masas populares, y protejo a las masas populares de los millonarios y los burgueses.

O sea, mantener el status quo.

Claro, ésa es la filosofía de los sandinistas en Nicaragua, y en Nicaragua esto ha funcionado. Y es la misma filosofía del FMLN.

La cúpula del FMLN se hicieron millonarios, se hicieron empresarios y se hicieron ricos. Pero no se entendieron ni como los millonarios ni con los empresarios ni con los ricos de El Salvador. Los sandinistas lo hicieron, porque es que los sandinistas son liberales. Sandino era liberal, Somoza también era liberal, porque en ese país el juego político ha sido conservadores y liberales, dos bloques que se han entendido históricamente. Cómo no se iban a entender Alemán y Ortega, ¿y no son liberales, pues?

Aquí no. Aquí el juego de liberales y conservadores jamás ha existido y el sentido de la lucha de clases aquí está a flor de piel. Y en los oligarcas hay un pensamiento oligárquico, nunca burgués, aquí no cabe hablar de una cabeza burguesa, que reconozca por ejemplo reglas de la democracia burguesa como la alternancia. Para esta clase dominante el FMLN es un partido comunista y los del FMLN son comunistas, rabiosos, radicales, sus enemigos. En Nicaragua no. Entonces, la fórmula de Nicaragua aquí no ha funcionado, por mucho que el partido FMLN se parezca al FSLN. Pero El Salvador no se parece a Nicaragua, ése es el gran problema.

Entonces, en su opinión en El Salvador no se pueden poner de acuerdo empresarios y FMLN, como en Nicaragua.

Aquí no sucede, porque la oligarquía no les acepta. Y fijáte, no les mira como competencia empresarial, los mira como comunistas queriendo controlar el negocio. Por ejemplo lo de AlbaPetróleos. AlbaPetróleos es un negocio como cualquier otro negocio de compra y venta de gasolina y petróleo. Ni más ni menos. Eso es una cosa política, social, de izquierda, ¡no hombre! Es un negocio, capaz de erosionar cualquier pensamiento político de cualquier partido político que se meta a eso. Los dirigentes del FMLN que están en eso se han convertido en negociantes y en empresarios y eso ha descompuesto al partido.

Y estos oligarcas salvadoreños no son capaces de entender eso. Les siguen viendo como comunistas y los otros les están demostrando que no.

El régimen político de El Salvador es suficientemente primitivo como para no permitir una salida concertada. En Nicaragua funciona y aquí no, solo hay que ver las cifras, lo que exportan.

¿Pero usted considera deseable la situación de Nicaragua?

Ah, eso es otra cuestión. Pero uno sabe que Nicaragua es un país de 130.000 kilómetros cuadrados, con cinco millones de habitantes, con agua, agricultura, ganadería. Hay sitio para las vacas, hay naturaleza, hay ríos, hay lagos, hay de todo. Nosotros tenemos 20.000 kilómetros cuadrados. Solo el departamento de Zelaya en Nicaragua tiene 25.000 kilómetros cuadrados, con 200.000 habitantes. Nosotros somos siete millones en 20.000 kilómetros cuadrados, sin agua, sin árboles, la tierra cultivable está sembrada de caña de azúcar, y en el valle de San Andrés, donde el agua está como a un metro está la Coca Cola y se están haciendo centros habitacionales.

Puesto en línea por SurAmericaPress el 19/03/2011

Lascia un commento

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...