AMERICA LATINA: Escuela de las Américas: una amenaza al futuro y la paz

La Escuela de las Américas brazo Ideológico – Militar de la “Cultura Estratégica”

No sólo siguen instalando más bases militares en la última década, ahora están utilizando los puertos de países de América Latina, como Panamá y Costa Rica, para operar ahí sus barcos de guerra, señaló un activista del Observatorio para el Cierre de la Escuela de las Américas, SOAWATCH, en una Conferencia Continental sobre Militarización Imperial, realizada en Buenos Aires, el 01 de junio pasado.

Pablo Ruiz del Equipo Latinoamericano de SOAW, texto completo de su ponencia a continuación.

Estimados asistentes a esta conferencia:

Lo que nos ocupa tiene una importancia tremenda para nuestros pueblos. Todo este despliegue militar de los Estados Unidos en la región realmente nos debe preocupar ya que amenaza nuestro futuro, nuestra paz y los derechos humanos de todos nosotros y de los que están por nacer.

No sólo siguen instalando más bases militares en la última década, ahora están utilizando los puertos de países de América Latina, como Panamá y Costa Rica, para operar ahí sus barcos de guerra.

También, han reactivado la Cuarta Flota para patrullar nuestros mares. Vale decir que nos vigilan desde el mar, pero también desde el aire, con sus aviones espías y satélites, y como siempre desde las embajadas de los Estados Unidos, ubicadas en nuestros países, como lo reveló los documentos de WikiLeaks.

Por otro lado, hoy Estados Unidos tiene la Academia Internacional de Aplicación de la Ley (ILEA) en El Salvador y Perú adiestrando a policías de todos nuestros países propagando su cultura de cómo resolver conflictos.

Creo que todos podemos compartir que después de las dictaduras, los militares pasaron a un segundo plano, y han sido las policías quienes han tomado la primera línea de fuego y represión al movimiento social en el desarrollo de nuestras democracias atadas, transitorias, débiles, y contenidas.

Las policías, en ese sentido se han ido militarizando, y ya no sorprende ver, en imágenes de la última década, a nuestros policías en tanquetas, con cascos, con fusiles, con botas militares, con pasamontañas, involucrados en torturas, muertes y represión social.

La Escuela de las Américas, para quienes no la conocen, es una academia militar fundada en 1946 en Panamá bajo la dirección del Ejército de Estados Unidos.

No sólo Estados Unidos, esta invirtiendo en el plano netamente militar. Hay una inversión gigante en la capacitación y control de las policías de América Latina.

Un dato reciente, este 10 de mayo, en Puebla, México, se puso la primera piedra de la que será la sede de la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policial que es parte del Plan Mérida y la que costará 22 millones de dólares.

Por su puesto, la primera piedra, la puso el director general de la Iniciativa Mérida, Keith W. Mines, nada menos que miembro del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

El Plan Mérida, que inicialmente se llamó Plan México, esta trayendo las mismas consecuencias que el Plan Colombia. En México, ya van unas 34 mil personas asesinadas tan sólo en los últimos años. En Colombia, por su parte, un informe de Medicina Legal denuncia que se han registraron 38 mil 255 personas desaparecidas en los últimos tres años.

Que increíble y paradoja, cada vez que se mete Estados Unidos a ayudar eso sólo se transforma en más muertos y abusos a los derechos humanos.
Los militares no están durmiendo.

En este escenario de mayor presencia militar de Estados Unidos en la región, sigue operando la Escuela de las Américas que hoy, productos de las intensas protestas en Estados Unidos y la necesidad de cambiar su dañada imagen pública, el Pentágono le cambió el nombre y hoy se le conoce como Instituto de Cooperación y Seguridad del Hemisferio Occidental, o WHINSEC en inglés.

La Escuela de las Américas, para quienes no la conocen, es una academia militar fundada en 1946 en Panamá bajo la dirección del Ejército de Estados Unidos y cuyo objetivo inocente y público es adiestrar a soldados latinoamericanos en materias militares.

En 1984 fue expulsada de Panamá y desde entonces opera en Fort Benning en Georgia, Estados Unidos.

En esta academia militar se descubrieron en 1996 Manuales de entrenamiento que aconsejaban ejecuciones y torturas lo que vino sólo a corroborar las sospechas que hubo siempre sobre esta academia militar.

Fue aquí donde se comenzó a inocular la Doctrina de la Seguridad Nacional que enseñó a los militares el concepto del “enemigo interno”.

Que enseñó a los militares a combatir al “enemigo interno” dentro de las propias naciones, y esos enemigos no sólo eran, en esos tiempos de la guerra fría, los comunistas o los revolucionarios, sino todos aquellos que levantaran sus derechos, que cuestionaran el “orden establecido”, violaran el sacrosanto “estado de derecho” de las injusticias.

Y entonces los “enemigos internos” eran los trabajadores, los cesantes, los maestros, los estudiantes, los campesinos, los religiosos, los profesionales concientes, etc.

Soy de los que creen que esas ideas siguen en el ADN de los militares y de la policía lo que explica la facilidad que tienen de ir a reprimir las movilizaciones sociales, las huelgas de los trabajadores, de los estudiantes y de los indígenas que hoy luchan por sus derechos.

La Escuela de las Américas, o la WHINSEC, siguen pensando que al enemigo hay que eliminarlo, sin derecho a juicio ni nada de eso, como yo mismo lo vi en unas fotos que algunos de los nuevos graduados subieron a facebook en un entrenamiento que se llama Fundamentos de Operación para Despejar un Cuarto y donde se lee expresamente en la pizarra que se debe “Eliminar al Enemigo”.

Los Fundamentos de Operaciones para Despejar un Cuarto

1 – Dominar el cuarto
2 – Eliminar al Enemigo
3 – Control de Munición y Personal
4 – Reducir los Muertos
5 – Revisión de Cuarto
6 – Evacuar personal y equipo

En el 2006, con la Ministra de Defensa Argentina, Nilda Garre, y Hebe de Bonafini junto al padre Roy Bourgeos. Argentina decide retirarse de la Escuela de las Américas.
Quizás esa misma “enseñanza” la aplicaron los comandos especiales que ejecutaron a Osama…no me cabe duda.

También, en Fort Benning, hay un dibujo de un militar que golpea a un civil, al lado dice en ingles que “La característica que define a un guerrero es la voluntad de vencer al enemigo”.

Actualmente, desde el año 2005 que el Pentágono nos niega los nombres de los nuevos graduados lo que nos impide monitorear si estos nuevos guerreros tienen la voluntad de vencer al enemigo como ellos dicen.

Si nos niegan los nombres, suponemos que tienen mucho que esconder.

Pero en Fort Benning, donde opera la Escuela de las Américas, no sólo se entrenan a soldados latinoamericanos y es famosa por eso.

En la Revista Rolling Stone, de junio de 2006, en un reportaje titulado “Fábrica de Matar” se señaló que en el mismo Fort Benning se adiestran además a miles de soldados norteamericanos bajo los métodos de entrenamiento llamado de “Control Total” donde se prepara a los infantes a resistir y asesinar al enemigo sin muchos sentimentalismos.

En el Manual de Ingreso a la Armada de los Estados Unidos, señala el reportaje, hay una cita que dice que: “Debemos recordar que un hombre es casi igual a otro hombre, y que es mejor aquel que está entrenado en la escuela más severa”.

Quiero recordar a Timothy McVeigh que asesinó a 168 personas, el 19 de abril de 1995, colocando una bomba en un edificio de Oklahoma en Estados Unidos.

Timothy había sido entrenado, años antes, en Fort Benning donde tenía que gritar en sus ejercicios: “la sangre hace crecer el pasto ¡Maten, maten, maten!”.

En ese mismo campo de entrenamiento donde se preparan los militares de Estados Unidos también se están preparando los soldados de América Latina.

Por todo esto, no nos sorprendió que el 2009, dos graduados de la Escuela de las Américas, el ex Jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez y el Jefe de la Fuerza Aérea, General Luis Prince Suazo, encabezaron el Golpe de Estado en Honduras.

Tampoco es casual que el país que más soldado envía a la Escuela de las Américas, como es Colombia, es el país que más abusos comete.

Quiero recordar, que el 2006 nuestro líder Roy Bourgeois y Lisa Sullivan estuvieron en Argentina para pedirle al gobierno que no siguieran enviando soldados argentinos a la Escuela de las Américas.

Para nuestra sorpresa, el gobierno accedió y desde entonces ningún militar argentino va a esta academia militar.

Entonces la Ministra Nilda Garre señaló que:

“La Escuela de las Américas ha hecho mucho mal y aún sigue intentando impulsar dentro de las Fuerzas Armadas las hipótesis de la ‘lucha contra el narcotráfico, y lucha contra el terrorismo’. Nosotros, por nuestra legislación interna, decimos que narcotráfico y terrorismo son hipótesis que deben ser combatidas desde las fuerzas de seguridad y no desde las Fuerzas Armadas, para no volver al tema de que las FF.AA. se involucren en temas de política interior y empiece a perseguir, entre comillas, a ‘terroristas y narcotraficantes’, desplegados en el territorio y metiéndose con la población civil”.

2006 – Con la Ministra de Defensa Argentina, Nilda Garre, y Hebe de Bonafini junto al padre Roy Bourgeos. Argentina decide retirarse de la Escuela de las Américas.

También los gobiernos de Uruguay, Bolivia y Venezuela no siguen enviando tropas a esta nefasta institución.

Sin embargo Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay, Brasil, Guatemala. México, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Panamá y Costa Rica siguen enviando soldados o policías.

Le hemos pedido a Rafael Correa, a Daniel Ortega y al mismo Presidente Fernando Lugo que estudien seriamente retirar sus tropas de esta academia militar que sólo ha traído en su historia golpes de estado a América Latina.

Quiero recordar un hecho, en agosto del 2006 se realizó en Santiago de Chile una funa -escrache como le dicen acá- a los asesinos de Eduardo y Rafael Vergara Toledo, de 18 y 20 años, quienes fueron asesinados en un falso enfrentamiento el 29 de marzo de 1985.

En la funa, la madre de estos jóvenes, Luisa Toledo, les hablo duró a la policía con mucha rabia y emoción, porque no dejaban pasar la marcha, recuerdo que al menos uno de esos policías, muy joven, bajo la mirada de vergüenza ante el discurso de esta madre indignada.

“Ustedes son títeres porque si les dicen que nos tomen presos, nos toman presos. Si les dicen que nos peguen, nos pegan. Si a usted le dicen que mate, mata. Ustedes no tienen criterio, no tienen juicio, no tienen opinión propia. Los mandan, los mandan, los mandan”.

¿A quien mandan a reprimir? A los trabajadores que están sin trabajo, a los portuarios, a los estudiantes, a los que no tienen casa, a los que no tienen que comer, a los vendedores ambulantes. Para eso están ustedes, para reprimir a su pueblo y yo los maldigo a todos, los maldigo, especialmente a ese maldito que mató a mis hijos, estando engrillados, estando vivos. Maldito Alex Ambler Hinojosa”.

Recuerdo a Luisa Toledo porque lo que dice ella es cierto, es la situación actual de muchos de nuestros pueblos. Si hoy mandaran a la policía o al ejército a detenernos, a torturarnos, a asesinarnos, hay altas posibilidades que ellos obedezcan.

Lamentablemente, el gobierno de Estados Unidos y la policía y el ejército siguen creyendo que la Seguridad Nacional sólo se resuelve reprimiendo las legítimas demandas sociales o “eliminando al enemigo”

Pero el Derecho a la Seguridad también es un derecho humano que nos importa a todos.

Dice el abogado Roberto Garretón que:

“El derecho humano a la seguridad está consagrado en el artículo 3 de la Declaración Universal y 1 de la Declaración Americana junto a la vida y la libertad; y en los artículo 9 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y 7 de la Convención Americana, 6 de la Carta Africana de los derechos humanos y de los pueblos, 5 del Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, en todos estos casos ligado sólo a la libertad”.

“El derecho a la seguridad consiste en la certeza del goce de todos los derechos humanos, y en este sentido es un derecho integrador de todos los demás. Mientras el ciudadano no sienta asegurado sus derechos a no ser discriminado; a no ser torturado; a no ser encarcelado arbitrariamente, a no ser víctima de delitos; a que va a comer esta noche, y sus hijos serán educados gratuitamente, y tendrán atención de salud, va a buscar esa seguridad recurriendo al delito, con lo que va a comprometer la seguridad de todos los demás. O va a buscar alivio en la droga. O será impulsado a la rebelión”.

Nosotros creemos que la Escuela de las Américas debe cerrarse definitivamente y que sus responsables deben rendir cuentas por los cientos de graduados que han sido violadores de los derechos humanos.

Es posible que nunca más encontremos a nuestros detenidos desaparecidos, ni le devolvamos la vida a tantos preciosos compañeros y compañeras asesinados, pero hoy tenemos el tiempo todavía de frenar toda esta maquinaria de guerra contra nuestros pueblos y defender nuestro presente y futuro.

Somos una sola América que debe seguir luchando por la paz y porque a todos nuestros habitantes se les asegure una vida digna y justa.

Muchas gracias a nombre de SOAW por esta invitación.

Buenos Aires, 1 de junio de 2011
Conferencia Continental sobre Militarización Imperial: Comando Sur, USAID y “Cultura estratégica”
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Solidaridad

(SurAmericaPress, puesto en línea el día 15 de Junio 2011 por Pablo Ruiz, miembrode la Comisión Ética Contra la Tortura y del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas-Chile).

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